El 25 de febrero se realizó la visita a la ciudad de Carmona. La jornada empezó pronto y ya todos en el autobús, nos dirigimos a desayunar a la Venta del Pan.
Una vez llegamos a Carmona, nuestro guía Enrique nos esperaba en la Necrópolis. Yacimiento de gran interés y riqueza arqueológica, en torno al arte funerario y distintos tipos de enterramientos. Desde la más humilde hornacina en la pared hasta un complejo palaciego con huerta, fuente y frescos.
A continuación, entramos en la ciudad de Carmona por la Puerta de Sevilla, junto a la cual se alza el Alcázar, imponente edificio con restos de muralla romana, árabe y medieval. Los más valientes subieron hasta lo más alto del torreón para contemplar las maravillosas vistas.
Caminando por la ciudad llegamos a la Iglesia de Santa María, de estilo gótico. Destacar su magnífico retablo de escenas de Cristo, donde se aprecian pequeños detalles del artista que llaman la atención por su minuciosidad.
Y terminamos la visita en el Convento de clausura de Santa Clara. La iglesia, coquetona, destacaba por los lienzos de santas vestidas a la última moda de la época en trajes de fiesta. El sencillo claustro llamaba al recogimiento. Y, no olvidamos comprar a las monjas el famoso bizcocho inglés de hojaldre, bizcocho y cidra.
Nuestro almuerzo fue en el restaurante El Tentaero. Aquello fue un festín de platos caseros, croquetas, chorizo frito, el estofado de carne de lidia, las espinacas con garbanzos…… Nos gustó todo. Pero todo lo bueno se acaba y después de un cafelito tocaba volver a casa.
En resumen, un día bonito que compartir.

