El 18 de marzo, un grupo de 38 socios y socias comenzamos esta aventura. Muy temprano, salimos para el aeropuerto de Sevilla donde embarcamos hacia el de Bilbao, allí nos esperaba nuestro guía Borja para acompañarnos no solo durante los días de peregrinaje, sino también en las visitas culturales que completaron la actividad.
Pusimos rumbo a nuestro punto de inicio, San Vicente de la Barquera, haciendo una parada en Comillas para realizar una visita a pie por la localidad, el almuerzo y tras éste una visita guiada por La Villa Quijano, popularmente conocida como El Capricho, edificio modernista. Fue proyectado por Antoni Gaudí y construido entre 1883 y 1885 bajo la dirección de Cristóbal Cascante, ayudante del arquitecto reusense, por encargo del indiano Máximo Díaz de Quijano. Es una de las pocas obras que Gaudí proyectó fuera de Cataluña, junto al Palacio Episcopal de Astorga y la Casa Botines de León.
[Mas información en https://es.wikipedia.org/wiki/El_Capricho_(Gaud%C3%AD)]
Por la tarde, llegamos a nuestro hotel y pudimos disfrutar de la tarde libre para pasear por San Vicente de la Barquera.
El jueves 19 comenzamos nuestros días como peregrinos.
Los 71,9 Km entre San Vicente de la Barquera y el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, lo dividimos en cinco etapas.
1ª Etapa San Vicente de la Barquera – Muñorrodero 12,3 Km
2ª Etapa Muñorrodero – Cades 16,2 Km
3ª Etapa Cades – Cicera 16,9 Km
4ª Etapa Cicera – Cabañes 14,4 Km
5ª Etapa Cabañes – Monasterio de Santo Toribio 12,1 Km
Este ramal, también conocido como Camino Lebaniego Cántabro, permite a los peregrinos acceder al monasterio de Santo Toribio de Liébana, en la comarca de Liébana, lugar en el que, según la tradición cristiana, se conserva el trozo más grande del Lignum Crucis. Desde el año 2015, está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Durante los más de 70 km recorrimos una gran diversidad de paisajes, desde las costas del Cantábrico en su inicio, hasta los Picos de Europa en su tramo final.
En esta primera etapa, el sendero fue cómodo; al final nos quedó tiempo, antes de ir a comer, para reponer fuerzas en Muñorrodero donde nos encontramos con una gaditana que nos sirvió unas cervezas acompañadas de unas patatas recién fritas. También pudimos poner el sello en la credencial, ya que la iglesia estaba abierta.
Tras la caminata, un merecido almuerzo. Luego nos trasladamos hasta las cuevas del Soplao, situadas en la sierra de Arnero. Es considerada una cavidad única a nivel mundial por la calidad y cantidad de las formaciones geológicas. En ella se encuentran formaciones poco comunes como helíctitas (estalactitas excéntricas que desafían la gravedad).
[Mas información en https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_El_Soplao]
El viernes 20, nos trasladamos hasta Muñorrodero para comenzar nuestra segunda etapa. En esta ocasión mas larga y con mas dificultad que la anterior. La mayor parte, transcurre por la senda fluvial del Nansa. Un bello recorrido que discurre por un bosque de ribera de árboles variados y pasarelas de madera.
Al finalizar en Cades; nos trasladamos a comer y luego hasta nuestro hotel en San Vicente de la Barquera, en el que hicimos un breve descanso antes de realizar la visita a la localidad guiados por Marisa.
[Mas información en https://es.wikipedia.org/wiki/San_Vicente_de_la_Barquera]
El siguiente día, cargamos las maletas en el bus ya que nos tocaba cambiar de hotel.
La etapa comenzó en Cades y en esta ocasión nos tocó caminar por senderos asfaltados pero rodeados de bellos y verdes paisajes con vistas impresionantes a los Picos de Europa coronados de nieve.
Desde Cicera, nuestro conductor Víctor, por una carretera sinuosa, nos llevó hasta el Balneario de La Hermida, donde nos esperaba un magnífico almuerzo.
Por la tarde y tras instalarnos en el hotel de Potes, visitamos una quesería. En el valle de Liébana se vienen elaborando quesos desde el siglo X. Los monjes de Santo Toribio, ya en aquellos años, los cambiaban por otros productos. Con el paso del tiempo, no se ha perdido esta tradición de elaborar quesos para el consumo familiar y la venta en el mercado de Potes.
La penúltima etapa, aunque con menos kilómetros, nos encontramos con un fuerte desnivel tanto positivo como negativo, pero el recorrido fue espectacular por un bosque de robles y hayas con ejemplares milenarios. Bajamos a Santa María de Lebeña, que cuenta con una de las Joyas del Arte prerrománico español; un templo mozárabe del mismo nombre que la localidad, construido en el año 925 por cristianos huidos de territorio árabe. Allí, también pudimos sellar nuestra credencial.
Una vez concluida, nos trasladamos hasta Potes para comer y realizar la visita; en esta ocasión guiados por Henar, que primero nos llevó al monasterio y luego paseamos por la localidad catalogada como uno de los pueblos más bonitos de España desde 2019.
Más información en:
https://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_Santo_Toribio_de_Li%C3%A9bana
https://es.wikipedia.org/wiki/Potes
El lunes 23; realizamos nuestra última etapa, más corta y cómoda que las anteriores. Iniciándola en Cabañes y pasando por Potes, donde hicimos un breve descanso antes de comenzar el ascenso hasta el Monasterio de Santo Toribio para por fin venerar el Lignun Crucis. El monasterio es del S. XIII y S. XVIII, de estilo gótico clásico y barroco. Alberga La Puerta del Perdón, del S.XV que el Vaticano abre cada año Santo Lebaniego, es decir, cada año que el 16 de abril coincide con domingo, día del aniversario del monje Santo Toribio, personaje histórico y conocido por traer el Lignum Crucis a Liébana, reliquia que es considerada el resto más grande de la cruz de Cristo.
Una vez recibida la Lebaniega, regresamos a Potes para disfrutar de un estupendo y merecido cocido lebaniego.
Concluidos nuestros días como peregrinos, comenzamos nuestras jornadas como turistas.
El martes, nos trasladamos hasta Fuente Dé para subir en el teleférico, en pleno corazón del Parque Nacional de los Picos de Europa.
Luego llegamos a Santillana del Mar, donde comimos, visitamos la Neocueva de Altamira y realizamos la visita a la localidad, incluida la colegiata de Santa Juliana, esta vez, guiados por Luis.
Al finalizar el día llegamos a nuestro hotel en Santander.
Más información:
https://es.wikipedia.org/wiki/Neocueva
https://es.wikipedia.org/wiki/Colegiata_de_Santillana_del_Mar
El miércoles por la mañana, que por primera vez en todo el viaje tuvimos que usar el paraguas y de nuevo acompañados por Marisa, realizamos la panorámica de la ciudad, visitamos el Palacio de la Magdalena, la Catedral de la Asunción y un paseo por el centro de la ciudad.
A mediodía, nos trasladamos al barrio de pescadores para disfrutar de una buena mariscada.
Más información:
https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_de_la_Magdalena
https://www.palaciomagdalena.com/
https://www.palaciomagdalena.com/visita-virtual
https://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_la_Asunci%C3%B3n_(Santander)
El jueves 26, fue nuestro último día, no por ello menos intenso.
Desde Santander nos fuimos a Santoña, tierra natal de Juan de la Cosa, para hacer una visita a la localidad y a una conservera. En la actualidad, Santoña es el primer puerto conservero del Cantábrico y posee el récord mundial de pesca. Su industria se basa sobre todo en la comercialización de bonito y las famosas anchoas; ostenta el título de cuna de las anchoas en aceite de oliva.
https://es.wikipedia.org/wiki/Santo%C3%B1a
https://conservasanamaria.com/
Terminada la visita, nos desplazamos hasta Bilbao; que, dando un paseo a pie por el centro, llegamos al restaurante. Por la tarde nos desplazamos hasta el aeropuerto, desde donde emprendimos viaje de regreso con los buenos recuerdos compartidos con un maravilloso grupo de peregrinos, de los que 11 realizaban la actividad por primera vez con AGAJUDO. La experiencia ha sido enriquecedora y se ha desarrollado con un ambiente muy grato, creándose entre los participantes nuevos lazos de amistad y compañerismo.
Acompañamos esta reseña con una selección de fotos realizadas por los participantes.
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